miércoles, 29 de abril de 2009

NUEVO PLAN VRAE CON DESARROLLO SOCIAL

En los próximos días culminará el nuevo plan de lucha contra el narco-terrorismo en el VRAE, principal herramienta que los gobiernos regionales podrán usar para iniciar en esa amplia zona el correcto desarrollo social que esperan los pueblos de la sierra sur del país.

Se tiene conocimiento que la nueva estrategia girará en torno a tres pilares: Desarrollo, Control de los terroristas y Combate contra el narcotráfico. Aunque, la aplicación de estas estrategias está intrínsecamente ligada entre ellas, dejaré las dos últimas para que se pronuncien los especialistas. Me referiré exclusivamente al desarrollo social.
Hemos escrito mucho sobre el particular e incluso hemos viajado a la zona para conocer in situ la realidad de la población, que no es ajena a la experiencia de la sierra norteña, región que conozco muy bien. Es decir, la realidad casi siempre es la misma: Falta la presencia del Estado en todas sus formas.

Urge que el Estado se haga presente mediante diversas acciones que garanticen un adecuado desarrollo económico con justicia social. La ausencia de estos elementos implicaría facilitar el funesto accionar de la delincuencia subversiva, fusionada en este caso, con cárteles organizados del narcotráfico. La pobreza siempre será el caldo de cultivo del narcoterrorismo.
El desarrollo social debería incluir, no solamente la construcción de escuelas y centros de salud, sino la aplicación de adecuados programas de educación acorde con la realidad de la zona y proyectos de salud preventiva que incluyan los servicios básicos de agua y desagüe. Asimismo, propiciar la interconexión de los pueblos mediante la construcción de caminos y carreteras, principales indicadores del desarrollo económico local.
Tampoco se trata de erradicar sin medida alguna los cultivos ilegales de coca, principal sustento económico de miles de campesinos que no tienen otra alternativa que sembrar indiscriminadamente miles de hectáreas de cocales. En algún momento se habló de sembríos alternativos como café, palma aceitera y frutales, pero ninguno de estos proyectos podrá ser realidad si antes no hay un proyecto integral de desarrollo local y donde participe la propia comunidad. Aquí está el desafío de los gobiernos regionales.
Por el lado del gobierno central, está el reto de incentivar la inversión privada en la zona. La instalación de empresas y plantas agroindustriales en la región, propiciará lentamente la generación de nuevos y mayores puestos de trabajo, sustitución progresiva de cocales ilegales, combate frontal contra el narcotráfico, lucha contra la extrema pobreza, reducción del analfabetismo y caída de la morbimortalidad infantil.
Es decir, el desarrollo social debe estar por encima de cualquier estrategia de control de terroristas y combate contra el narcotráfico. Si bien la desarticulación y la captura de remanentes subversivos son tareas de la Fuerza Armada y Policía Nacional del Perú, no será tan efectivo como tener a la población en óptimas condiciones y preparadas para rechazar de plano cualquier accionar de la delincuencia terrorista.
De la misma manera, la fuente de financiamiento de los subversivos se verá cortada y por lo tanto, su accionar también será limitado. Sólo el desarrollo social es capaz de traer paz y armonía en las comunidades del VRAE y zonas similares atacadas por el mismo problema.
Parafraseando al poeta César Vallejo, "hermanos, hay mucho por hacer y construir".
Publicado el martes 28 de abril de 2009.

martes, 21 de abril de 2009

COMISIÓN MULTIPARTIDARIA PARA CONTROLAR NARCOTERRORISMO

Ante el incremento de las ilícitas actividades del narcotráfico y delincuencia terrorista, urge que todos los sectores sociales puedan coordinar acciones para cerrar filas contra una funesta alianza que debe acabar para lograr la paz que el país necesita.

Hemos propuesto en el Congreso de la República, la conformación de una comisión especial multipartidaria encargada de efectuar el seguimiento y acciones de control del narcotráfico, narcoterrorismo, uso ilícito de insumos químicos y lavado de activos en todas sus formas. El objetivo es proponer iniciativas legislativas en coordinación con las autoridades regionales y locales de los Valles de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), Alto Huallaga y El Monzón, para que conjuntamente con el Poder Ejecutivo sirvan para elaborar alternativas de solución a los principales problemas de la zona.

También, se pretende brindar prioridad a los proyectos de desarrollo de inversión que se pueda derivar de un plan social para el VRAE. De tal forma que se reduzca drásticamente la pobreza en esa zona, principal caldo de cultivo para las actividades subversivas.

No olvidemos que tras la conmoción que produjo el más intenso y cruento accionar de Sendero Luminoso, y luego de la derrota militar-estratégica propinada a esta organización criminal, la amenaza subversiva no se extinguió. Por el contrario, se concentró en los territorios de mayor incidencia de cultivos ilegales de coca y producción de cocaína, metamorfoseándose hasta convertirse en un movimiento narcoterrorista, entrelazado principalmente con mafias del narcotráfico peruanas y con una fuerte disposición para estrechar nexos con los cárteles mexicanos y colombianos.

Lamentablemente, el Perú sigue como el segundo abastecedor mundial de cocaína después de Colombia, agudizando este problema, no sólo en el VRAE, sino también en los valles del Alto Huallaga y Monzón, zonas donde se presume cierta presencia de elementos subversivos. Los senderistas se han dedicado a hostilizar y asesinar mediante emboscadas y francotiradores, a las fuerzas policiales y militares que patrullan y brindan seguridad a las tareas de erradicación de cultivos ilícitos de hoja de coca y operativos de interdicción antidrogas. Otras víctimas han sido las autoridades que supervisan los operativos antinarcóticos y obreros dedicados a la erradicación de sembríos ilegales.

Está probado que Sendero Luminoso es un brazo armado del narcotráfico dedicado a obstaculizar la lucha antinarcóticos en las principales zonas de cultivos de coca ilegal y producción de cocaína.

Desde esta perspectiva, el Perú no es la única nación que tiene este problema, sino también las naciones de América Latina. La región enfrenta este grave problema desde diversos frentes en el que se encuentran involucrados todos sus organismos, siendo el Parlamento un partícipe fundamental en esta lucha a partir de comisiones tanto ordinarias como especiales.

En Bolivia, la Cámara de Diputados tiene un Comité de Lucha Contra el Narcotráfico; Chile cuenta con una Comisión Especial del Senado para estudiar nuevas fórmulas para combatir el narcotráfico; y en Colombia, la Cámara de Representantes debate acerca del control político sobre la lucha contra los cultivos ilícitos. También, la Cámara de diputados de Brasil cuenta con la Comisión Segurança Pública e Combate ao Crime Organizado, encargada de enfrentar esta problemática.

Por estas razones, creo conveniente que el Congreso peruano debe tener una comisión especial que analice este problema y empiece a dar soluciones conjuntas con la sociedad civil.
Publicado en el diario EXPRESO / Martes 21 de abril de 2009

miércoles, 15 de abril de 2009

ACUERDO NACIONAL PARA DERROTAR AL NARCOTERRORISMO

El país nuevamente se ha visto impactado por el asesinato de catorce soldados en la selva ayacuchana de Huanta. La cruel alianza entre el narcotráfico y senderistas nuevamente está cobrando víctimas inocentes.
Lo ocurrido en Sanabamba debe dejarnos importantes lecciones para aplicar en la zona del VRAE.
En primer lugar, el apoyo social en esa región es mínimo o casi nulo. Nos referimos concretamente a programas de educación y salud, cuya ausencia es el principal caldo de cultivo para que los delincuentes subversivos encuentren derechos "que reivindicar".

En segundo lugar está la situación de nuestras Fuerzas Armadas. Se ha dicho mucho sobre esta realidad, pero muy poco se está haciendo. Testimonios de personas allegadas a las víctimas refieren que los soldados no estaban preparados materialmente. No pretendemos afirmar que existe una guerra interna, pero sí advertimos que hay condiciones sociales para que los subversivos encuentren "ingredientes" para su accionar. Lamentablemente, la extrema pobreza de nuestros pueblos siempre será la principal arma que tenga la delincuencia narcoterrorista.

Un tercer elemento es la participación del Estado en esa zona. En la década de los ochenta, Ayacucho y Apurímac, zona de influencia del VRAE, fueron los dos principales departamentos donde la subversión ganó terreno, precisamente por la falta de un Estado real en los diversos ámbitos del quehacer social. Las últimas estadísticas revelan que la pobreza se mantiene igual en esa zona, e incluso, se ha incrementado en algunas provincias. Por cierto que esta situación viene de los anteriores regímenes.
La presencia del Estado es clave en esos departamentos. La subversión no sólo se combate con armas, sino con construcción de escuelas y establecimientos de salud equipados, impulso de programas para emprendedores desde la perspectiva de las microfinanzas y lucha contra la pobreza, entre otros.
Ya es tiempo que el problema del VRAE sea visto desde una lógica social. Tampoco se trata de destruir cocales de cientos de campesinos que viven de sus cosechas, sin ofrecerles nada a cambio. ¿Qué respuesta social hay para los peruanos que viven en el VRAE?
Hay que meditar en lo ocurrido y ver dónde estuvieron los errores. Cualquier cambio en el VRAE no debe partir del escritorio de algún burócrata limeño, sino del consenso social con la participación de los mismos involucrados, es decir, de los campesinos de la zona.
No olvidemos las lecciones del pasado. Cuando la tarde del domingo 18 de mayo de 1980, los senderistas al mando de Abimael Guzmán, atacaron la lejana comunidad ayacuchana de Chuschi, en Viscashuamán, las autoridades limeñas decían lo mismo que ahora afirman quienes usan saco y corbata en Lima: "Son abigeos". Años después, esos "abigeos" propiciaron más de 25 mil muertes en una guerra política y fratricida, donde también participaron las Fuerzas Armadas.
Hoy, después del asesinato de los catorce soldados en Sanabamba, hay voces que casi dicen los mismo y hasta piden renuncias de ministros. Surgen "expertos" en lucha antisubversión que recomiendan todo tipo de medidas. El gobierno haría bien en convocar a las mentes más lúcidas del país o seguir los lineamientos del Acuerdo Nacional para encontrar soluciones reales a los principales problemas del país, que en este caso, no sólo es delincuencia terrorista, sino también narcotráfico.
Publicado el martes 14 de abril de 2009

miércoles, 1 de abril de 2009

APOYEMOS A LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS DEL PERÚ

En el país, la única institución que goza del 97 por ciento de credibilidad y aceptación en la población es el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú. Curiosamente, ningún equipo deportivo u organización académica goza de ese respaldo social, menos grupo político o poder del Estado alguno.

Sin embargo, siendo los bomberos la institución a la cual todos acuden en caso de emergencia, es también la “última rueda del coche” en las diversas agendas gubernamentales y regionales, salvo honrosas excepciones que literalmente se pueden contar con los dedos de la mano.

Los bomberos están presentes en todos los aspectos de la vida de una ciudad. Atienden emergencias diarias que van desde 10 en ciudades chicas hasta superar los 150 casos en grandes ciudades. Una ciudad moderna, en cualquier parte del mundo, no se puede concebir sin el adecuado servicio de la Compañía de Bomberos.

Por esa razón, urge que el gobierno central y los gobiernos regionales impulsen en sus agendas públicas el respectivo apoyo a la noble causa de los hombres de rojo. No es posible que las unidades y vehículos de rescate de Lima tengan más de 35 años de antigüedad y peor situación viven las compañías de provincias.

Casi todas las unidades y vehículos de rescate fueron conseguidos en calidad de donación por los diversos gobiernos amigos. Urge entonces que el gobierno y las regiones destinen una partida para la renovación del parque automotor. Es necesario que las autoridades atiendan al Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, que viene solicitando audiencias con algunos ministros, a fin de que sus pedidos sean atendidos.

En una nación como el Perú que se presta de respetar el Estado de derecho y fomentar la democracia entre sus habitantes, no se puede concebir que hasta la fecha, ninguna autoridad preste ayuda a esta institución que lo único que solicita es ayuda para ayudar a otros. No para sí mismo, sino para ponerse al servicio de los demás.

En el Congreso de la República hay parlamentarios bomberos, tenemos ministros bomberos y contamos con altos funcionarios bomberos que saben acerca de las necesidades de la institución, pero ésta sigue siendo la zaga de todas.

Mediante esta columna, hacemos un llamado al ministro de Salud, para que se firme el convenio que permitía a los profesionales médicos contribuir con los bomberos, especialmente en las unidades paramédicas que tantas vidas salva a diario.

Así como la presidencia del Consejo de Ministros aprobó una transferencia financiera al pliego del Ministerio de Defensa para el mantenimiento y reparación de aviones MIG-29 y compra de material antitanques, de la misma manera, se debe actuar para la adquisición y equipamiento de unidades.

También las autoridades deben respetar los acuerdos y normas que favorecen la actividad bomberil. En el caso de Piura, estamos solicitando que el gobierno regional cumpla con la norma que permita la renovación y modernización del parque automotor y su respectivo equipamiento. Queremos que se cumpla la Resolución Ejecutiva Nº 992-2006/GOB.REG.PIURA-PR que aprueba los lineamientos para la promoción y facilitación de la formación de bomberos y su equipamiento en la región Piura. Sólo ayudando a los bomberos, ellos podrán auxiliarnos en cualquier momento de necesidad.

Publicado el martes 31 de marzo de 2009.
Columna "Cuestión Previa" / Diario EXPRESO.

URGE VER EL ROSTRO HUMANO EN LAS INVERSIONES

Desde hace 91 meses, el Perú está creciendo a un ritmo promedio mensual del 5.5 por ciento. Los representantes de los bancos de inversión y organismos multilaterales de crédito internacional revelan que es una de las pocas economías del mundo que está creciendo a pesar de la crisis financiera internacional, e incluso vaticinan que sería la nación líder en América Latina en el presente ejercicio anual.

Según los últimos indicadores anuales. el crecimiento ha sido de 9.8 por ciento en 2008 y 9 por ciento en 2007. Por cierto que fueron años fructíferos, fortalecido por el alza en los precios internacionales de los metales. Todo eso es bueno para nuestra economía si lo miramos desde una óptica empresarial.

Sin embargo, desde el lado social, aún queda una gran deuda por saldar que nos imaginamos está presente en la agenda pendiente del gobierno, especialmente ahora que vienen tiempos difíciles para nuestra economía. Las estadísticas indican que la pobreza, si bien se ha reducido en zonas urbanas y costeras, se mantiene y ha crecido en los ámbitos rurales de la sierra y selva peruana.

¿Qué le está faltando al crecimiento económico? Le falta simplemente darle un rostro humano. Es decir, impulsar programas sociales que generen nuevos emprendimientos, impulsen las microfinanzas e incentiven actividades empresariales para los pobres.

También urge promocionar nuevas inversiones en áreas sociales, pero al mismo tiempo rentable para cualquier inversionista. Un ejemplo claro es el Proyecto Especial de Irrigación e Hidroenergético del Alto Piura, que necesita promocionarse en los mercados internacionales. Aunque el proyecto ya tiene asignados los fondos para iniciar la construcción del primer componente, la participación de capitales privados es primordial para las siguientes etapas.

Asimismo, el puerto de Paita, el segundo del país, requiere ser modernizado. Si bien es cierto que Proinversión entregará el próximo martes la buena pro al consorcio ganador, también es real que se requiere tomar en cuenta la opinión de los trabajadores, que serán de manera directa los beneficiados o afectados.

Con respecto al puerto, éste requiere ser competitivo para convertir a Paita en el polo norte de desarrollo económico y social, pero al mismo tiempo, la modernidad tiene que estar acompañada siempre del rostro humano. Evitar los despidos de trabajares por un lado, y fomentar programas de reconversión laboral por el otro, si eso ocurre ante la presencia del nuevo operador internacional del puerto.

Todos sabemos que Callao, Matarani y Paita forman el triunvirato del desarrollo económico no solamente de la costa peruana, sino de todo el país. La infraestructura de esos puertos debe mejorarse para fomentar las exportaciones y generar mayores puestos de trabajo. Muchas veces, la modernidad no viene acompañada de adecuados programas sociales de reconversión laboral o emprendimientos empresariales. Esa parte debe trabajarse más.

En mi calidad de congresista piurana, apostamos por el desarrollo social y deseamos que el crecimiento económico nos siga acompañando, no obstante, los momentos adversos que nos toca vivir. Que en la agenda pendiente gubernamental también se consideren los proyectos que también pueden desarrollarse en el departamento.

Promocionemos el Proyecto Alto Piura en los mercados foráneos y que el consorcio ganador del puerto de Paita, contribuya al fortalecimiento del departamento, como nuevo polo de desarrollo económico y social.

Publicado el martes 24 de marzo de 2009